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Martes joven

Era invierno del 2019, Dany Nitro no recuerda bien el mes, en un barrio céntrico de la maravillosa ciudad de Madrid. Dany Nitro como cada día se levantaba a las 10:00 am cachondo y empalmado. Lo primero que hizo fue desconectar la alarma. Al hacerlo y mirar el día que era su cuerpo ya daba señales de que era el mejor de la semana, ¡Martes!

Empezó con su Morning Routine, salvó la masturbación puesto que ya sabía que lo mejor llegaba a la noche en el famoso bar de cruising, Boyberry. Se preparó 3 tostadas con crema de cacahuete y un zumo de naranja recién exprimido mientras vea la serie de turno en Nextlix.

La hora se le echaba encima, Dany Nitro entraba en su trabajo a la 13:30 hasta las 21:30. Rápidamente, fue al baño, se desnudó y se dio una buena ducha calentita. El agua de deslizaba por su cuerpo y sus genitales dejando el cuerpo húmedo y calentito que bien se podía entender como un presagio de la noche que se le avecinaba.

Salió de la ducha, comió rápidamente, se lavó los dientes y salió al trabajo con los cascos de música, spotify y con sus mejores galas bajo la camisa ya que a la noche, llegaba la locura.

Los detalles del aburrido trabajo de Dany Nitro nos lo saltamos y llegamos al momento de salir del trabajo. Antes del tremendo gasto físico que iba a suponer pasar horas y horas en un local lleno de lujuria, sexo, desenfreno y vicio, se pasó por el Taco Bell a reponer bien de energía.

Pues ya ha llegado el momento, pensó Dany. Se lió varios cigarros, organizó sus bolsillos y fue directo al Boyberry. Nada más llegar, el camarero le dijo: ¡Hola guapo! ¿Te pongo lo de siempre, no? Da gusto que te conozcan y el buen trato, ¿no?

Copa en mano y todo depositado en el ropero, Dany ya estaba dispuesto a devorar el máximo número de penes posibles. Allí, como no, se encontró con varios amigos suyos y, tras estar un rato con ellos comentando lo que nos gusta un buen rabo, Dany Nitro accedió a la mejor parte del local.

 

Entre los lúgubres rincones del local, pudo distinguir a un pivonazo. La descripción es sencilla: Niñato rapado, chandalero, macarra de barrio y marcando paquete. Una sola mirada basto para que nos besáramos como animales y Dany se agachara a tragarse la polla del macarra delante de todo el mundo. ¡Vaya pedazo de rabo y premio a un duro día de trabajo!

A Dany le encanta que le vean y puedan admirar con recelo lo zorra que es. Le pierde. Entonces, una vez montado el espectáculo, se le llevó a una cabina privada. En tan solo un minuto ya estaba ofreciéndole su culo y recibiendo bien. Le había entrado de golpe ese enorme pollón debido al calentón que Dany llevaba.

 

No os conté que todo esto estaba siendo grabado a petición de Dany. Le encanta verlo después. Después de una buena follada, el macarra de barrio preguntó a Dany donde quería la leche. La respuesta era sencilla: Dany quería tragarse toda la leche de rodillas mientras le miraba a los ojos. Y así hizo, cámara en mano el macarra se folló a saco la garganta de Dany con algún que otro tortazo, lapo en la cara y abuso verbal, eso le ponía a mil. Dany miraba con deseo a los ojos del macara y finalmente derramó toda su leche en su garganta. No dejo una sola gota.

Después de aquella bárbara situación, Dany se pasó a la cabina central de los Glory Holes que, milagrosamente, estaba vacía. Era lo más parecido al paraíso que había visto. El morbo de ver cinco rabazos en los agujeros sin saber quién hay al otro lado, la idea de ser la putita de todos y ponerse a mamas polla de rodillas sin parar le volvía loco. Así lo hizo, fue descargando uno a uno. El pulso de Dany Nitro estaba muy acelerado, su polla a punto de reventar con unas ganas locas de correrse, pero se reservó para el final de la noche. Dany Nitro es versátil y no quería irse de ahí sin follarse un buen culito.

Tras acabar de trabajarse los cinco rabazos, Dany salió a fumar y allí se encontró con uno de sus mejores amigos con quien comentó como iba el transcurso de la noche. Los dos habíamos triunfado y lo que nos quedaba. Fuimos a la barra, pedimos la última y al acabar la copa cada uno se fue, de nuevo, a saciar su apetito animal.

Dany, tras esperar a que quedará alguna cabina libre de Glory Hole, cruzaba miradas lascivas con algunos de los clientes del bar. Cuando una quedó vacía, entró en ella. Esta vez Dany quería que se la chuparan a saco y follarse un buen culo lo después.

 

Fisgoneando un poco por los morbosos agujeros, Dany encontró en ellos un chaval de venti-pocos años mamando de rodillas a otro chico. ¡Vaya! Cómo la come, pensó Dany. Sin pensarlo, metió su gran pollón en el agujero y en cuestión de 5 segundos ya le estaban comiendo el rabo a saco.

¡No te corras aún!, pensó. Resistiendo las ganas de llenar la boca de leche del otro, se mentalizó para durar más. Pasados unos minutos, el chico puso su delicioso culo en el agujero y Dany no lo dudo, se la clavó sin más.

¡Qué sensación más rica! Aquel culo palpitaba y apretaba que era una gozada el calor y el placer que desprendía. Puro vicio y lujuria. Mientras le reventaba el culo, Dany advirtió que llevaba un suspensorio. Le agarró de la goma tirando a través del agujero para que no se escapase y así estuvo casi 20 minutos; trabajándose su culo y taladrándolo. Llegando al final, el chico le dijo a través de la pared que se iba a correr y que, por favor, le preñase. Eso hizo, no le costó nada debido al calentón extremo que llevaba. ¡MENUDA CORRIDA! ¡INCREÍBLE! Se nos debía estar oyendo en todo el local.

Cuando Dany sacó su pollón de ese delicioso culo, chorros de leche calentita caían del culo del chico que, a través del agüero, le felicitó sacando su mano por él y enseñando el pulgar.

La noche había terminado ya. Dany estaba agotado. Intentando mantenerse en pie del tembleque de piernas que aún tenía debido a la excitación, Dany se fue hacía el ropero, cogío sus pertenencias y puso rumbo al autobús nocturno pensando en la gran noche que había tenido y en cómo sería el próximo martes.

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