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Historia Boyberry

Como iniciar una historia y que esta no te haga quedar como un depravado sexual más, de los que escriben relatos ficticios o sus fantasías, y que esta tenga como escenario un local tan conocido como lo es BOYBERRY?

Comenzare como normalmente es el inicio de un relato de este género: tengo 19 años, 182 de estatura, 79 kilos, cuerpo atlético (buena formación genética gracias a genes paternos  y algo de ejercicio), con una polla de 23 cm, gruesa y derecha  que  a la vista hace que esta  se vea más grande, tengo una piel suave, lampiña  y con rostro agradable de rasgos latinos, proveniente de mis raíces materna, aunque una que otra característica europea heredada de mi padre Español y que es el motivo por el cual vivo desde hace un par de años en este hermoso país (España) y esta hermosa ciudad (Barcelona).

Este relato data de hace un poco menos de 2 años, y en donde solo tenía un par de meses de haber llegado a España, y que las ganas de conocer todo lo que esta ciudad me ofrecía en el aspecto sexual, me llevo a indagar todo lo relacionado a sitios gay, bares, saunas, crousing y demás. Uno de esos sitios que me causaron mucho interés fue boyberry, y que  al poco tiempo de vivir aquí tuve la oportunidad de conocer, un día martes en el que mi padre me informo que llegaría al amanecer ya que saldría de marcha. Cabe acotar en este relato  que prácticamente conozco a mi padre desde que llegue, ya que  nunca tuvo contacto directo conmigo ni mi crianza, y al separarse de mi madre ya que ambos al ser tan chavales ( 18 años él  y ella 17 años) al momento de engendrarme pues simplemente decidieron cada uno tomar su camino, y ella quedarse en América y el venirse a Europa,   y  asumió sus responsabilidades paternas  al morir ella hace 2 años atrás y que hasta esa fecha yo por mi parte aun lo veía como un desconocido pero que al el  ser un hombre de ciudad tampoco me limitaba a vivir mi vida gay (creo que desconocida por él),  ya que es un tema que nunca se ha tocado en las pocas conversaciones que hemos tenido ya que la excusa de nuestras ocupaciones (mi universidad y su trabajo) no nos permite terminar de enlazarnos en una relación padre e hijo a un 100%.

Volviendo al tema de mi 1ra visita a boyberry, al entrar quede algo asombrado a pesar de lo sencillo y común que puede ser el local, pero que para un chico latino y proveniente de un país donde este tipo de lugares no existe y está limitado a uno que otro bar y un par de saunas clásicos y poco llamativos, y al que acudían muchos tíos clasista y con pre disposición de tipología fisica  y uno que otro moralista y que era para mí lo que hasta ese momento conocía. Dentro de mi indagatoria no había tomado en cuenta que los días martes era temático, y ese día en especial todos teníamos que estar en gallumbos. Rápidamente pague mi entrada y luego de recibir la respectiva información y quedarme a tono con el tema del día entre a explorar ese mundo: EL MUNDO BOYBERRY.

Me adapte rápidamente al ambiente, ya que cabe destacar que soy súper morboso y nada tímido al exponerme en el mundo de la lujuria y el placer, así que después de dar una vuelta de reconocimiento de los 2 niveles del local, visitar  las cabinas donde pude ver una que otra escena hot, dejarme comer la polla a través de un gloryhole, y pasar por el cuarto oscuro donde hacían cruising algunos chavales  con bonitos cuerpos casi desnudos y otros no tan jóvenes pero que tenían muy buen ver, y que caminaban de un lado a otro. Sin detenerme mucho en esa exploración llego a la zona baja del local, donde está una cama grande y centrada, y en la que había un grupo de unos 10 tíos casi que haciendo fila para follarse a un hombre con mascara (uno de mis fetiches) que estaba en 4 encima de esta y completamente a ciegas, , y donde se podía apreciar una espalda fibrosa y en forma de “V” y que nace que estaba  de una fina cintura, cintura que también servía de unión a un trasero lampiño, grande y dividido por una raja abierta que brillaba por la lubricación de crema, saliva  y semen que ya había en ella , y que por lo poco que podía ver de ese hombre sacaba como conclusión que no era tan chaval pero tampoco tan maduro,  y que en ese momento recibía caña  de un chaval velludo y dueño de una polla muy gruesa y que al salir de ese hoyo daba a conocer una dimensión de unos 20cm. Ahí me quede en mi papel de voyerista, observando como de uno en uno y donde se sumaban más chicos, se turnaban para penetrar a aquel tío y que es ese momento no era más que una “yegua” para ser usada como recipiente de polla y semen. Una nueva experiencia se mostraba ante mis ojos, donde ver a un hombre ser tomado por una manada de otros hombres de distintas características físicas, edades, y hasta variedad de nacionalidades (al escucharlos hablar entre ellos) y con rabos de diferentes tamaños y grosores,  hacía que en mi se revolucionara el deseo de también poder entrar dentro de esa yegua que estaba ahí con la simple finalidad de dar placer a quien quisiera apuntarse, no sin antes yo ser tocado por varios de esos chavales que al verme como carne fresca y descubrir mi gran polla que estaba muy dura y tenía mojado mi gallumbos con el precum que salía de esta y  que seguramente la mayoría  ya eran asiduos clientes del sitio y reconocían cuando un foráneo o visitador nuevo llegaba. Sentí ser tocado por un tío de unos 30 años, que al verlo de frente vi lo musculoso que era, de rasgos muy majos, con una polla dura y fuerte como sus otros músculos,  un trasero levantado y firme,  que en un momento  hizo que me olvidara de aquel hombre enmascarado que estaba siendo tomado por una decena de tíos y que algunos depositaban  su semen (otro de mis fetiches) dentro de su culo, y que según las expresiones de placer que se pueden transmitir con ruidos y gestos en el momento de  una corrida, logre contar fueron más de 20 en esa hora y media que duró la sesión que describo.  Pero ahí estaba yo con el  chico musculoso y sin pensarlo mucho y luego de darnos un largo  morreo con mucha lengua y pasión, fue bajando poco a poco por mi cuerpo hasta llegar a mis duros  23cm y que en ese momento solo pedían ser liberado de la tela con forma de carpa y entrar en un cavidad más caliente y placentera, y así fue como ese chaval comenzó a comerse toda mi polla, y que sin ningún problema lograba meter  hasta su garganta, y que casi logra hacer que me corra dentro de su boca, pero que evite ya que mi mayor deseo en ese momento era también probar el culo del hombre sin rostro  y que debía sentirse súper delicioso al estar tan follado y  batir esa leche al estar preñado  por todos esos leferos que ya habían descargado dentro de él y que era una de mis fantasías sexuales hasta ese momento no hecha realidad. Así que decidido y con un poco de vergüenza ya que me toco hacer a un lado a mi come polla musculoso y abrirme paso para tomar un turno y poder entrar en acción detrás de aquel hombre convertido en yegua y  que aún estaba en 4 sobre la cama y esperando más lefa por todo aquel que lo deseara y que ya daba indicios de cansancio al estar tanto tiempo en esa posición y que no estaba en mis planes dejar escapar esa oportunidad que tenía ante mí. Al llegar mi turno y logrando ser el último que entraría en ese culo y que como ya lo había imaginado  pude sentir el calor, la sensación y hasta el olor de esa leche acumulada dentro de ese tío y que al meter mi polla esa leche  salía por los lados y bañaban mis vellos púbicos y que daban a la escena una visión muy obscena y warra, que unida al placer sostenido y reprimido de mi voyerismo y de esa comida de polla que había recibido unos minutos antes, daría como resultado que me correría mucho antes de lo que estoy acostumbrado a tardar y aguantar, y que dentro de mi morbo me llevo a pensar que  no sería un semental más que depositaba esa corrida en ese culo y que por mi mente se cruzó la idea de tomar las riendas y el control del momento y virar a esa “yegua” , quietarle parte de la máscara al dejar expuesta su boca y brindarle mi  corrida dentro de ella, lo cual nadie había hecho y que sería yo el 1ro ese día en hacer que la  probara por esa vía. Y así lo hice, le di la vuelta e hice que su cabeza quedara frente a mí y sin tener necesidad de palabras deje expuesto sus labios y el como un buen sumiso experimentado y al sentir la presión de mi mano en su cara y sobre el cuero de la máscara, abrió y trago mi polla a la cual dio un par de jalones y enredo con su lengua  para hacer que inmediatamente un volcán de leche acompañada de unos 5 chorros, comenzara a llenar su cavidad bucal y de la que no dejo escapar ni una sola gota de ese manjar que para él era la novedad del momento y que al parecer deseaba alguien lo hiciera, siendo yo el decidido y afortunado en dársela. Fue así como mi fantasía estaba hecha realidad, y creo que en cierta forma también había hecho realidad la de ese tío, ya que al terminar de tragar toda mi gran corrida este cayo en la cama, abandonando su postura inicial y que debió de ser un respiro doble al poder dar  descanso  tanto a sus piernas como a su culo, el cual a pesar del placer recibido debía de estar irritado de tanta faena.

Yo al correrme hice el intento o amague de  retirarme y que a la vista de los pocos que aún quedaban , unos recuperándose del pajote que se habían hecho con las escenas dignas de una película porno gay, sentí como el hombre enmascarado agarraba mi pantorrilla  y me daba a entender que lo guiara y ayudara a levantarse, lo cual hice, llevándome la inesperada sorpresa al verlo de pie ante mí y reconocer ese cuerpo que había visto todas las mañanas  durante un par de meses, un cuerpo maduro pero conservado por el ejercicio diario y la buena alimentación,  de que ese hombre al cual había penetrado junto a un par de decenas de tíos  y que había hecho tragara mi lefa, no era otro que MI PROPIO PADRE. Dentro de mi impresión logre salir casi que corriendo y dejando a mi padre ahí, enmascarado y expuesto, pero con la seguridad que era un mundo que el bien ya conocía y que no le pasaría nada, nada peor como dejarme ver y descubrir que yo, su propio hijo había sido uno más de esa manada que lo había usado y el único que había hecho tragar su corrida ese día.

Hasta la fecha y después de casi 2 años es del desconocimiento por parte de mi padre que yo ese día martes, en boyberry, en esa cama y junto a más de 20 tíos le había dado caña  con mi gran polla y hecho tragar mi leche. Y a pesar de lo acontecido sigo visitando ese lugar, con la esperanza de volver a encontrar a esa yegua enmascarada y volver a disfrutarle

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