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Con mi amigo Pablo descubriendo el Boyberry

Me presento, mi nombre es Sergio, tengo 26 años y vivo en la capital, hasta hace tres años mi vida era muy distinta a la que es ahora. Soy un chico del montón, del malo no como dicen algunos y luego son modelos… mido 1,86 soy castaño, definido y para más inri un imberbe que hace que pase totalmente desapercibido por todos, por uno por parecer un niño pequeño y por otros por no tener un cuerpo llamativo.

Yo había oído hablar de un bar de cruising al que iba la gente a tomar algo, pues era un bar y también tenía zona donde intimar o follar directamente, según como se desarrollara la cosa, su nombre Boyberry, chico cereza o algo así jajaja. Pues bien yo nunca había ido, ni por vergüenza, ni por miedo a no ser del agrado de nadie…Y mira que a la sauna de la capital sí que había ido, pero esto me parecía distinto.

Un día quedo con mi amigo Pablo para tomar algo por el centro, acabamos tomando un gofre en la nueva tienda de moda de chueca. Y salió en el tema que nunca había ido al Boyberry y él me dijo que sí, que alguna vez había ido y se había divertido mucho con la gente. Pues así fuimos andando hasta la puerta, por la que había pasado muchas veces de ese local con las luces verdes, algunos días sin luz dentro, otros días con las cortinas echadas, ya sabéis las fiestas… Él abrió la puerta y ya estábamos dentro, yo entre súper nervioso no sabía que me podría encontrar ahí dentro y si solo había gente mayor o, mi mayor miedo si nadie se fijase en mí.

Nos pedimos unas cervezas y empezamos a hablar en unos bancos altos, yo vi que había una puerta con unas cortinillas que daban paso a lo que luego iba a inspeccionar. Mientras hablábamos de tonterías y de paso mirábamos “el mercado” que había por la zona. Apareció gente que te suena de Twitter o Instagram, nos saludamos y seguíamos bebiendo.

P- Yo ya me he terminado esto si quieres vamos y te enseño lo que hay tras la puerta negra jejeje

Y – Me da cosa, no se tío….

P – Hemos venido a jugar, no?¿ Pues venga no me seas así

Y – Pero porqué eres tú, si no sabes que no haría nada

P – Venga te hago un tour y luego a ver que se da…

Y nos levantamos y pasamos por la puerta de cortinillas, nada más pasar bajo la intensidad de la luz y las pantallas cambiaron completamente a porno, en este caso con uno de mis favoritos, Héctor de Silva. Vi que había como un montón de cubículos de madera, los gloryhole, se veía que estaba animada la cosa. Pasamos por un lado y estaban otras cabinas y al fondo unos baños que daban a la zona de bar otra vez. Y bajamos por unas escaleras, un chico de unos 23 años se quedó mirándonos y me rozo el brazo a la vez que me guiñaba el ojo. Me gire y le devolví el gesto.

Bajamos y nada más bajar vi a dos tíos desnudos en un sillón que se estaban pajeando mientras veían a un chico con una máscara de perro que le estaba follando un señor mayor con una polla bastante grande. Cosa que a mí no me dio nada de morbo, entre el señor mayor y el otro con la máscara de perro. Pasamos y tras unos laberintos y gente liándose y algunos en los baños comiendo rabo llegamos a un sitio que me flipo. Un sitio enorme con un montón de sillones y camas.

P – Esto lo llama la bóveda, donde puedes dar rienda suelta a todas tus fantasías

Y – Y si mi fantasía es liarme con 8, también?¿

P – Si y ya sabes que eso me gusta jajajaja

Me dio un beso en la mejilla y se perdió entre el barullo, que aunque no había mucha gente sí que estaba concurrido y algunos de ellos estaban bastante bien, de esos que dices ni en sueños me consigo liar con ese tío. Me tiran del brazo, me dan la vuelta y me comen la boca directamente, si el chico de las escaleras. Empezamos a morrearnos y el metió sus manos por dentro de mi camiseta y llego a los pezones, cosa que me pone muy cachondo, y yo decidí quitarle la camiseta y pude ver un chico con un cuerpo bastante machacado en el gimnasio pero sin ser exagerado y me volví loco. Me llevo a una cama cercana, de la que echamos a la pareja que había.

Me quitó la camiseta, y me desabrocho el pantalón, yo llevaba unos suspensorios negros que, sin alardear me hacen un culazo bastante apetecible. Pues así me quede en suspensorios, a cuatro patas y liándome con Nacho. Yo estaba tan a lo mío que no me había dado cuenta de que nos convertimos en el centro de atención de por lo menos 10 personas.

N – Mira, parece que tenemos espectadores y algunos están dispuestos a unirse a nosotros

Y – Por mí que se vayan uniendo, ya iremos disfrutando.

El primero en acercarse fue un chico con un cuerpo normal, definido, con barbita de varios días y se vino a liarse con los dos. Nacho me quiso dar rabo en la boca y así lo hizo saber con sus gestos y con su mano cogiendo mi cabeza dirigiéndome a su entrepierna. Estaba depilado en su totalidad, cosa que me vuelve loco y saque su polla de su aprisionamiento. Una polla de unos 18 cm incircuncisa, con un capullo rosita que decía a gritos, cómeme. Y yo me puse boca a la obra. Y el otro chico se había dispuesto para que se la mamara también a él, polla bastante gorda aunque de tamaño normal y rasurada, seguían liándose entre ellos y pusieron sus pollas cerca para poder ir alternándome entre ambas o ambas a la vez… y les miraba con las pollas en la boca, para darles placer con mi mirada lasciva mientras veía como se relamían el uno con el otro.

Estuve un rato  vi a mi amigo Pablo, que estaba entre los mirones, y a su lado un chico de mi gimnasio con el que me había liado en las duchas y le hice una seña y se unió a comer polla conmigo. Lo primero que hizo fue comerme la boca, mientras se iba quitando la camiseta y quedándose desnudo del todo, nos pusimos a compartir las pollas y veía que tenía una cara de placer absoluto. Le deje a él con las pollas y me fui a su trasera estaba depilado y había venido preparado, tenía un plug metido en el culo para mi sorpresa.  La cosa se fue animando y se unieron varios más a nuestro juego, yo ya no sabía que boca besaba o que polla me metía en la boca.

Volví a encontrarme con Nacho, y se bajó a comerme la polla y vino un chico a comerle el culo para follarle, le entro de golpe la polla, tenía una por delante y otra por detrás. Y el otro chico y yo nos empezamos a liar mientras aumentábamos el ritmo con Nacho. Le gire era el momento de darle yo y me estaba poniendo muy cachondo. Y le metí toda la polla que le entraba de sobra y apareció el del gimnasio que quería que lo follara. Me la comió un poco y se la metió directamente en el culo empezó a gemir como una perra y entre gritos decía quiero otra polla más. Nacho lo oyó y se vino para hacerle una doble al chico. Me gire un poco para ver el percal y vi como mi amigo Pablo se había animado y tenía a varios de rodillas peleándose por su rabo y se le veía que lo estaban haciendo bastante bien.

Aparecieron en escena dos tíos que estaban buenísimos, los dos altos, uno rubio y otro moreno, con buen cuerpo y ambos con tatuajes por el cuerpo, uno de ellos en el brazo y con barba de varios días. Se acercó Pablo y me dijo

P – Creo que acabo de ver quien te va a follar

Y – Cabrón como sabes que me gustan así… – le dije mientras sacaba mi polla del otro chico y al girarme vi a un chico de barrio rapadito y con un cuerpo bastante bien.

P – Vete que los dos quieren algo

Y – Bueno tú tienes ahí al que te gusta a ti vete a por él

P – Calla gilipollas

Él se fue a por el suyo y yo me fui camino de los otros dos, no sé qué me pasaba que yo iba a lanzarme a los dos más buenorros de toda la sala, pero que me quiten lo bailao. Después de liarme con los dos me quede con el de barba y el brazo tatuado, el otro se fue a unir a Pablo y al otro. Yo estaba tocando todo lo que podía aquel ángel esculpido por los dioses, unos brazos musculados, unos pectorales bien marcados y unos abdominales para rallar queso, llevaba unos shorts vaqueros que dejaban poco a la imaginación y se notaba buen bulto. Él también se puso a tocar todo lo que podía, yo estaba a reventar con mi polla rozando su ombligo y llevo su mano a mi culo, que a esas horas ya podía meter más de un dedo después de las comidas de culo que me habían dado.

Me lo aparte un poco tirando de la cinturilla del pantalón mientras que le desabrochaba los botones, y cuando termine de hacer eso me cogió y me subió con sus brazos y notaba su polla apuntando mi culo. Yo estaba en el séptimo cielo, mientras que con la barba me hacía gozar, me empezó a comer la oreja, que me puso cerdísimo y sin darme cuenta entro algo la puntita de su polla, pero primero quería saborearla. Nos hicimos un hueco como pudimos en la cama y yo me puse de rodillas al filo y el de pie, le baje el pantalón y vi unos slips de Calvin Klein blancos. Me lance a esa polla por encima del slip, mientras que con las manos iba tocando todo lo que podía, vi que le gustaba mucho que jugasen con su pezón, el cual tenía un pearcing.

No aguante más y le quite el calzoncillo y salto a mi cara como un resorte, la pude ver por fin. Una polla, más bien un monumento, de esas que ves en las películas porno y se te hace la boca agua y el culo dilata solo. Unos 19 centímetros, si no más, de polla, con el bello justo, ese que me vuelve loco, con un buen grosor, con su glande de buen tamaño que va creciendo según va bajando y con sus venas bien marcadas. Pues la introduje en mi boca, iba poco a poco saboreando lentamente lo que tenía entre mis manos, una mano en su pezón, la otra acompañando el movimiento de mi boca que también baja a sus huevos. Unos huevos que eran de buen tamaño, venían bien cargados. Le estaba poniendo bastante cachondo lo veía cada vez que levantaba la mirada y le veía poner los ojos en blanco y con algún espasmo de pelvis.

Mientras tanto él había seguido jugando con mi culo, empezaba a meterme un dedo, luego me lo acercaba a la boca para que le pusiera saliva y volvía a introducirlo. De repente noté una lengua me gire para ver quién era, y pumba era mi compañero del gimnasio, que estaba como loco siendo follado y se encontró con mi culo el cual no dudo en comer. Yo seguía mamando la polla de Fran, que así se llamaba el chico, yo estaba que me subía por las paredes ya y fui subiendo mientras besaba todo su cuerpo, me detuve un poco en el pezón y termine comiéndole la oreja.

Y – Follame ya por favor – le dije mientras que le daba mordisquitos en el cuello.

F – Date la vuelta cabrón.

Así hice me puse a cuatro patas delante de él, mientras que se ponía el condón me fui lubricando el culo yo mismo. Y a la vez besándome con el del gimnasio que seguía delante de mí. Note como introdujo el capullo, y poco a poco con algo de esfuerzo, Fran consiguió meter su polla en mi culo. Me incorporé un momento, me gire nos dimos un beso y empezó a darme bien con un vaivén cadencioso que a medida que pasaba el tiempo se fue haciendo más constante y más fuerte. Llevaríamos así unos minutos y decidí cambiar de posición, me tumbe boca arriba, el acerco su polla a mi culo y mientras que cogía mis piernas y las apoyaba en sus brazos me la metió del todo, a lo que se me escapo un gemido que pronto fue callado por un beso.

Al momento se me acerco una polla a la boca, yo ya estaba dándolo todo y quería todo para mí, me la metieron sin que yo rechistara lo más mínimo. Estaba siendo follado, por delante y por detrás, por dos maromos que en mi vida me habría imaginado. Me saque la polla de la boca quería que Nacho me besara y comiera el cuello y así lo hizo, en ese momento yo estaba en el séptimo cielo y del notar su polla en mi culo como entraba y salía, y de la situación me empiezo a retorcer y empiezo a soltar trallazos de semen a diestro y siniestro, unos ocho, algunos de ellos nos llegan a la cara. Limpio la cara de Fran, con la lengua obviamente, y me dice

F – Me voy a correr

Y – Espera hazlo en mi cara – me pongo de rodillas en medio de la cama y veo que se acercan varios entre ellos, Nacho, su amigo, el del gimnasio, Fran y se unió hasta mi amigo Pablo y con el que estaba. – Dadme todos vuestro semen

Mi cara y cuerpo empezó a recibir trallazos del semen de los que estaban allí presentes, el primero en correrse fue Nacho y el del gimnasio le siguió, con un abundante semen en mi cuerpo. Le tocó el momento al amigo de Fran y con el que estaba Pablo que se corrieron en abundancia, estaba siendo bañado como Cleopatra. Mi amigo se corrió rápido al ver tanta polla y estaba expectante por lo que pasará con Fran. Ya habían terminado todos, y Fran seguía dándole, me dedique a ayudarle con la boca. Fue meterme en la boca la polla, y empezar a notar como estaba a punto de estallar, y me afané más aún. Acto seguido note como mi garganta se estaba inundado por culpa de toda la lefa que estaba soltando Fran. Se agacho y me morreó aún con su semen en mi boca, cosa que hizo que me corriera por segunda vez, acabando sentado en la cama.

Me di cuenta que se acerco Fran con papel para limpiarme un poco y me dice al limpiarme todo

F – Encantado me llamo Fran, termina de limpiarte que te invito a una cerveza o a lo que quieras…

Y – Igualmente, me llamo Sergio, como poco te costará una copa, que me has dejado seco.

F – Lo que tu quieras guapo.

Me besó, me termine de limpiar en el baño, me vestí y subimos para arriba, y ahí estábamos los cuatro, Fran y yo, y Pablo con Antonio, el amigo de Fran. Yo con mi copa y hablando de tonterías varías, sin más. Antes de irnos Fran me dio su WhatsApp para que habláramos más y repetir algún día aunque esa, es otra historia.

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